AGRICULTURA Y PRODUCCIÓN DE TABACO

 

Unidad De Salud Medioambiental Pediátrica PEHSU-Valencia.  

Rev Esp Pediatr 2004;60:127-140.

 

 

Tabaco y pobreza: un círculo vicioso.

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AGRICULTURA Y PRODUCCIÓN DE TABACO
En las últimas décadas se ha incrementado la producción de tabaco en el mundo (60% entre 1975 y 1997), sobre todo en los países en desarrollo, con un crecimiento del 128% de 1975 a 1998, mientras en los países desarrollados disminuyó un 31% durante el mismo período. La producción sigue creciendo en más de 100 países, de los cuales más de 80 son países en desarrollo. Al fomentar el cultivo de tabaco en más países, la industria tabacalera ha logrado que el precio se reduzca (33,34).

Philip Morris, British American Tobacco (BAT) y Japan Tobacco poseen instalaciones productoras en más de 50 países, además compran tabaco en otra docena de países. En las últimas décadas realizaron adquisiciones masivas en todo el mundo, gastando miles de millones de dólares en nuevas instalaciones, firmando acuerdos de inversiones de riesgo con tabacaleras de propiedad privada o pública, y adquiriendo plantas de producción estatales, generalmente a precios irrisorios (35).

Al mismo tiempo, trabajan estrechamente con empresas estadounidenses comercializadoras de tabaco para extender el cultivo de la planta, pero reduciendo costos, a efecto de surtir de materia prima a las nuevas fábricas. El mercado de la hoja está dominado por tres comercializadoras de tabaco estadounidenses: DIMON, Standard Comercial y Universal. Dichas empresas —que seleccionan, compran, procesan y venden tabaco — establecen junto con las empresas cigarreras la producción en cada país, tanto en cantidad como en tipo de hoja (36, 37).

En el año 2001, tres países producían más del 60% de la producción mundial de tabaco: China (42%), India (11%) y Brasil (8%). Estados Unidos, que hasta 1997 era el segundo país productor de tabaco, ahora solo contribuye con el 7% (Figura 1) (34).

Las empresas tabacaleras y comercializadoras han intentado alinearse con los agricultores y países productores de tabaco para llevar a un terreno más favorable los términos del debate, soslayando el tema de la salud pública y magnificando el daño que las políticas antitabáquicas traen para los productores y sus consumidores. La búsqueda de alternativas al tabaco no es fácil, debido a la importante implantación de la industria tabacalera en los países en vías de desarrollo (38).

Actualmente, son muchos los agricultores atrapados en la producción de un producto que requiere un trabajo intensivo con muchos recursos y que supone un riesgo ambiental y para la salud importante (39).  En la Unión Europea, se distribuye el cultivo y la producción de tabaco por cuotas comunitarias fuertemente subvencionadas. España, es el tercer país productor de los 15 comunitarios y con unas 42.000 toneladas anuales, destacando  Extremadura con el 85 % (40).

 

Menos tabaco y más cigarrillos
 

Con la máxima “mucho ahorra, el que poco desperdicia”, las empresas tabaqueras, con 450 gramos de tabaco, producen hoy unos 1100 cigarrillos, mientras que hace 40 años solo producían unos 438 cigarrillos (Tabla V)( 1). El desarrollo tecnológico ha permitido utilizar menos tabaco por cigarrillo mediante la incorporación del tabaco expandido (con dióxido de carbono, nitrógeno o isopentano...) o por mecanismos para agregar tabaco reconstituido (subproductos o desechos del tabaco procesados, por ejemplo tallos, así como partículas pequeñas o polvo de hoja).  Uno de las métodos más recientes para fabricar tabaco reconstituido consiste en su agregación directa a una solución de amoniaco. Los fabricantes añaden sabores u aromas para reducir la naturaleza irritante del humo y al mismo tiempo crear características sensoriales similares a las obtenidas con hojas de muy buena calidad. Son más de 600 los aditivos presentes en el tabaco de los cigarrillos, apareciendo descritos en la Tabla VI algunos de los más sugerentes (1,15). 

Tabla V. Más cigarrillos, menos tabaco. Cantidad de tabaco utilizada en la fabricación de 1000 cigarrillos USA.(1)

 

 

Trabajo infantil (45-48)

El cultivo de tabaco no crea tantos empleos como la industria tabacalera afirma, pero realmente sí que utiliza mano de obra infantil en muchos países productores de tabaco, entre los que se incluyen Argentina, Brasil, China, India, Indonesia, Malawi, Zimbabwe y Estados Unidos.

 

Costos humanos y ambientales de su cultivo (49-53)

Las consecuencias en salud ambiental del cultivo de tabaco derivan del uso de importantes cantidades de plaguicidas en prácticamente todas las plantaciones, enfermedades asociadas al manejo de la hoja y derivadas de la deforestación masiva.

Para proteger la planta, el cultivo de tabaco necesita un importante consumo de pesticidas. Las instrucciones que BAT entrega a los productores de tabaco en Kenia recomienda 16 aplicaciones de plaguicidas durante el periodo inicial previo al transplante de los brotes a tierra. El abuso de estos productos, por agricultores escasamente informados del manejo y manipulación, les sobreexpone a la toxicidad. Además estos países utilizan muchos pesticidas prohibidos en los países desarrollados por su peligrosidad y toxicidad (Aldicarb, clorpirifos, 1,3 dicloropropeno...)

El tabaco también necesita grandes cantidades de fertilizantes, pues la planta absorbe más nitrógeno, fósforo y potasio que cualquiera de los principales cultivos de valor comercial o alimentario.

 

Enfermedad del tabaco verde (54-56)

Es una enfermedad laboral que padecen los trabajadores del tabaco, causada por la absorción cutánea de nicotina a partir del contacto de la piel con las hojas de la planta. Los niños son más susceptibles a esta enfermedad por presentar una piel más fina y con mayor capacidad de absorción. Los síntomas incluyen: nauseas, vómitos, debilidad, cefaleas, mareo, dolores abdominales, disnea y alteraciones del ritmo y de la tensión arterial. Se estima una prevalencia de 10 casos por cada 1000 trabajadores.

 

Deforestación (1, 57-59)

En la mayoría de países en desarrollo se utiliza la madera como combustible para proporcionar la energia que se requiere para curar la hoja y también como material de construcción de los almacenes donde se realiza el proceso. Más de 30 países en el mundo se encuentra al borde de una situación ambiental crítica debido a la deforestación ocasionada por el cultivo de tabaco. En la Tabla VII se aprecia la contribución del cultivo de tabaco a la deforestación por países.

 

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Fig. 1. Producción Mundial de tabaco 2001. (34)

 

 

 

 

 

Tabla VI. Aditivos en el  tabaco para cigarrillos (1, 15)

Acetona

Beta-carotenos

Jarabe de arce

Aceite de sándalo, aceite de romero, aceite de Patchouli, aceite de coco, aceite de hinojo...

Carbonato cálcico

Levadura

Ácido levulínico

Carbonato sódico

Linalool

Ácido fenilacético

Café

Maltodextrina

Ácido palmítico

DDT

Mentol

Ácido fenil acético

Extracto/Jugo de uva, manzana, piña, albaricoque, ciruela, remolacha...

Miel y cera de abejas

Ácido pirúvico

Extracto de alfalfa

Metilciclopentenolene

Amoniaco

Extracto de centeno

Metoxipirazina

Anís, anís estrellado

1-fenilalanina

Naftalina

Arginina

Glicerol

Pimienta

Bálsamo del perú

Guaiacol

Polvo de maza

Benzaldehido

Hidróxido de amonio

Urea

Benzofenona

Hojas de té

Vinagre

 

 

Tabla VII. Deforestación relacionada con el cultivo de tabaco. (1,57-59)

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